
"Si no estamos en Europa, creo que habrá empresas que pensarán que necesitan estar presentes en el continente europeo en lugar de en Reino Unido", dijo hace no tanto tiempo, en privado, Theresa May.
Sucede que quien ahora lidera el proceso de ruptura del Reino Unido con la UE, defendía la permanencia de los británicos en el bloque apenas 1 mes antes del referéndum de junio.
Según consta en unas grabaciones filtradas al diario The Guardian, la primera ministra intentó demostrar ante los banqueros de la City londinense (la reunión fue en la sede británica de Goldman Sachs) las ventajas económicas y de seguridad de seguir en el bloque europeo. Así, en privado, ella confiaba en que los votantes miraran hacia el futuro en lugar de hacerlo hacia el pasado.
"Los argumentos económicos son claros", decía May, que añadía que "ser parte de un bloque comercial de 500 millones de habitantes es importante para nosotros. Creo que uno de los motivos por los que se invierte aquí es porque somos parte de Europa", aparece diciendo una May convencida -por entonces ministra de Interior- en los audios ahora públicos.
"Si no estamos en Europa habrá empresas sobre las que tendremos que preguntarnos: ¿Necesitan desarrollar una presencia continental en Europa en lugar de una presencia exclusiva en el Reino Unido? Por eso creo que hay ventajas definitivas para nosotros en términos económicos", aseguraba la actual jefa del Ejecutivo británico.
Al margen de los aspectos económicos, May ya mostraba públicamente su postura 'anti inmigración', que vinculaba con el repunte de la delincuencia. En este sentido, destacaba en las virtudes de formar parte de la comunidad europea las órdenes de detención europea o el intercambio de información entre los organismos policiales y de inteligencia. "Definitivamente, hay cosas que podemos hacer como miembros de la Unión Europea que creo que nos mantienen más seguros", consideró.
Con todo, no se trata de la primera vez en la que May se mostraba contraria a la salida de Reino Unido. A finales de febrero, la primera ministra aseguraba que era la opción que mejor obedecía a los intereses del país. "Por motivos de seguridad y comercio internacional, la permanencia como miembro de la Unión Europea obedece a nuestro interés nacional", zanjaba.
El cambio de parecer de May parece evidente desde que es primera ministra de Reino Unido. Según sus últimas declaraciones, ahora apuesta por aplicar un Brexit, duro e inflexible.